31 dic. 2010

ME CAÍ DEL MUNDO Y NO SE CÓMO SE ENTRA

Que digo yo que podríamos nombrar a Eduardo Galeano como patrón de las gentes del Decrecimiento. Y si no, mirad el texto adjunto. Es algo antiguo, es del 2009. Posiblemente lo hayáis leído anteriormente, pero parece oportuno leerlo nuevamente en el contexto de nuestras reflexiones decrecentistas.

ME CAÍ DEL MUNDO Y NO SE CÓMO SE ENTRA.
"…. en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra.
Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables! ¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez! ¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
¡Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida! ¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡Nos están fastidiando! ¡Yo los descubrí! ¡Lo hacen adrede! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica".
Para leer el artículo completo, clicar en la imagen.

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