17 sept 2012

DÍA INTERNACIONAL CONTRA LA FRACTURA HIDRAÚLICA, FRACKING.

Con motivo de la celebración el próximo día 22 del Día Internacional contra la Fractura Hidraúlica, también conocida como Fracking, Ecologistas en Acción e Ingeniería sin Fronteras organizan diferentes actividades los días 21 y 22 de septiembre. 
 El día 21, a las 21.00 horas, se proyectarán en el Círculo Cultural Juan 23 el documental GASLAND, proyección que irá seguida de un coloquio. GASLAND es un documental de larga duración que denuncia los gravísimos impactos de estas perforaciones del cual se ofrecerá una adaptación de 50 minutos para permitir el coloquio posterior. 
 Para el día 22, a las 12.00 horas, está programada la organización de una concentración en la plaza de las Tendillas para expresar el rechazo de estas organizaciones y de la ciudadanía en general hacia estas práctica extractivas altamente contaminantes. En la concentración se repartirá información sobre el Fracking y se expondrán diferentes paneles informativos resumiendo los problemas medio ambientales asociados a las perforaciones propias de esta técnica. 
 El Fracking o fracturación hidráulica es una técnica de explotación del gas natural que se encuentra confinado a grandes profundidades (varios kilómetros) en vetas de roca de pizarra. Para extraer el gas es necesario perforar el suelo y subsuelo hasta alcanzar las vetas que contienen el gas de forma dispersa. Posteriormente se inyectan grandes cantidades de agua y arena a presión así como productos químicos muy contaminantes. 
 En este proceso se puede provocar la liberación de los productos químicos y del gas natural a acuíferos subterráneos provocando su contaminación. También se puede liberar gas natural a la atmósfera, siendo este un gas de gran potencial de efecto invernadero. Existen también antecedentes de pequeños terremotos en Inglaterra asociados al fracking; a su vez esta técnica acarrea un gran consumo de agua y la generación de aguas residuales contaminadas pudiendo llegar éstas a ser radiactivas. 
El fracking implica también un gran impacto visual sobre el terreno puesto que los pozos están al aire libre y es necesario realizar aplanamientos de terreno y una red de conexiones viarias para un alto trasiego de camiones. 
 La técnica del fracking nunca ha sido aplicada antes en el Estado español pero actualmente hay una avalancha de permisos de investigación relacionados con el fracking. Los más avanzados se encuentran en el País Vasco y Cantabria. La normativa no recoge la necesidad de aplicar Evaluaciones de Impacto Ambiental debido a la novedad de la técnica y a la falta de información. 
En Estados Unidos estas mismas políticas de ausencia de información y permisividad administrativa han causado graves impactos ambientales. Es por esto que hoy en día conocemos las consecuencias. En la Unión Europea aún no está claro el posicionamiento frente al fracking aunque algunos países, como Francia, han aplicado ya moratorias para evitar la proliferación de proyectos. 
 La explotación de este tipo de recursos no hace más que profundizar en el actual modelo productivista de consumo sin límites de recursos fósiles. Un modelo socialmente insostenible y contaminante basado en la quema de petróleo, gas natural y carbón para producir electricidad y posibilitar el transporte,  y que además aumenta día a día las emisiones de gases efecto invernadero a la atmósfera y, en consecuencia, el calentamiento global. 
Apostar por este modelo implica no sólo retrasar aun más el desarrollo e implantación de las energías renovables, sino también alejarnos de un modo de vida basado en el ahorro energético y que respete a las personas y los ecosistemas, basado en el consumo de los recursos imprescindibles para satisfacer nuestras necesidades básicas.

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